Universidades presentes, universidades potentes
Universidades presentes, universidades potentes
Alumnos en el campus de la UIB. / Héctor Soto Martínez
Estos días, la normalmente pacífica y poco dada al escándalo clase académica ha convulsionado, tras hacerse público el índice Shanghai de universidades. Para el profano, el Libro Rojo de los restaurantes. Si en el segundo caso estar o no estar en él puede significar cientos de miles de facturación, en el primero son millones. Tanto en matrículas directas, donaciones privadas o subvenciones públicas.
Antes de continuar: el ARWU (tal es el acrónimo inglés del citado listado) es un indicador de nicho que, desde hace años, pone en evidencia un hecho irrebatible: la pujanza de Oriente respecto a Occidente. E irá a más. Ya no se trata de si una determinada universidad española está en el top mil mundial. Sino de lo que nos debería incumbir es, vista la trayectoria del conjunto académico patrio, cuánto tiempo pueda transcurrir hasta que ningún centro de enseñanza superior de este país esté en tal índice. No en la parte media o baja del mismo. Sino, sencillamente, llegar a aparecer. El aserto se basa en diversas razones: competitividad, recursos, política de becas e investigación. En estos momentos hay un gran número de universidades de lo que llamamos Lejano Oriente que superan con creces a las........
