Dormir poco: menos vida y más impulsividad, combustibles de la guerra
Dormir poco: menos vida y más impulsividad, combustibles de la guerra
El sueño es un comportamiento modificable, y mejorar su calidad y duración puede ser una estrategia eficaz para aumentar la longevidad
Dormir poco: menos vida y más impulsividad, combustibles de la guerra / Ingimage
Dormir menos de siete horas por noche no es solo una mala costumbre: puede acortar la vida. Un estudio reciente publicado por la Sleep Research Society, con datos de los más de 3.000 condados de EEUU entre 2019 y 2025, lo reafirma. La asociación es muy sólida y persiste tras ajustar por tabaquismo, obesidad, dieta, inactividad física o variables socioeconómicas. Aunque es un estudio observacional, la amplitud y consistencia de los resultados a lo largo del tiempo, incluyendo el periodo de pandemia, refuerza su solidez. El tabaquismo sigue siendo el predictor más potente de mortalidad, pero dormir poco emerge como un factor independiente y significativo.
Sabemos poco de los mecanismos biológicos que conectan sueño con impulsividad, y ambos con longevidad. Intervienen procesos complejos —metabólicos, hormonales y neurológicos—, de los que solo conocemos algunos detalles bioquímicos. Sin embargo, hay un conocimiento sólido a nivel psicológico y conductual sobre cómo regular y mejorar el sueño y, recordando al maestro Eduard Estivill, la importancia de estos hallazgos es clara: el sueño es un comportamiento modificable, y mejorar su calidad y duración puede ser una estrategia........
