Cuatro amigos, cuatro visiones
Cuatro amigos, cuatro visiones
Josep Pla en Figueres en 1976 / Ajuntament de Girona
En el verano de la vida cuesta más comer pesado y se vuelve en esos días a lo más básico y más sano, a lo de siempre. Y en uno de los veranos de los noventa, a finales, y no tan largo como este, el escritor, articulista, poeta, crítico de arte y juez Joan Perucho quedó desorientado por tantas obras en Palma y pidió ayuda volviendo atrás a la librería, lo acompañamos al Born a la correspondiente parada. Conocía bien la isla, pero ya era mayor y contaba disgustado los últimos movimientos con sus editores.
Había sido prácticamente un autor en catalán, pero llegó a publicar en las dos lenguas por igual. A diferencia de su amigo Pla, Perucho no se había hecho hombre solamente con la «pilota catalana», en su cocido junto a los garbanzos asomaba el chorizo pues su madre era de raíz castellana. Joan Perucho combinó los dos caldos en su personal evolución. De Josep Pla por sus escritos se tiene la tendencia a creer que había llegado a cocinar alguna vez. El gran escritor catalán del siglo XX se asomaba a sus tías, pero, sobre todo, a su madre en plena faena, e iba apuntando que no perdía detalle y contrastaba con más gente. El tercero era Néstor Luján y el cuarto, aunque sin coincidir tan a menudo con ellos,........
