VISIÓN ESTRATÉGICA PARA EL DESARROLLO COMPETITIVO EMPRESARIAL | Por: Imelda Cisneros
Recordemos experiencias del pasado reciente para intentar, situar el presente
Reconocer el pasado para hurgar en experiencias de nuestra historia contemporánea nos ayuda a visibilizar cuan distante o próximo estamos de un presente cómodo, libre de tensiones, fácil para tomar decisiones sobre el futuro inmediato
El ejercicio puede ser riesgoso cuando entendemos que el tiempo y la dinámica de los cambios del entorno local e internacional varían y sus circunstancias deben ser escrutadas tomando el momento en que acontecen
Puede ser además peligroso para el expositor que se atreve, como en este caso, a regresar a ese punto donde fue protagonista de excepción, se corre el riesgo, de parecer que la expositora se ancló en ese pasado que vivió como única mujer en un gabinete económico promotor de cambios en tiempos turbulentos, de caracazo y dos intentos de golpe de Estado
Trato de no caer en ese grave descuido pero como hay situaciones que ayudan a ilustrar el presente, caeré en la tentación. Además, la semana que viene cumplo 80 años y me voy a permitir ese desliz
El momento histórico al que me referiré , es un caso estudiado, cuestionado, rebatido y elogiado, el periodo 1989/1992 , conocido como el Gran Viraje.
Hace 37 años un grupo de profesionales venezolanos, dispuestos, sin afiliación política aceptamos el reto de asumir cargos en el gobierno que acababa de ganar abrumadoramente las elecciones. Nos estimulaba fortalecer las instituciones que ya legítimamente existían, nos motivaba hacerlas más sólidas, fuertes, transparentes, queríamos un país mucho mas productivo y diversificado que generará confianza, que competitivamente se posicionará dentro y fuera de nuestras fronteras . Aspirábamos sobretodo, que todos los venezolanos participaran y tomaran conciencia de la responsabilidad compartida del reto que nos habíamos impuesto de realizar un gran viraje que abarcara todas las regiones y sectores del país
Acudimos al llamado con un proyecto de país, bien estructurado que mediaba en todos los sectores de la vida nacional, teniendo como, pivote, eje y bandera la descentralización. Esa avanzada traía en mente proyectos analizados con los organismos multilaterales, proyectos que afectaban el día a día de los venezolanos en el campo de la educación, la salud, la vivienda, la infraestructura de los servicios públicos y programas sociales para atender pobreza de ingreso y el desempleo.
Se negocio exitosamente la deuda que tenía el país y se procedió en paralelo a gerenciar la economía a través de decretos, leyes y políticas públicas, que dieran estructura a un sistema financiero, monetario, cambiario, que aseguraran un marco adecuado para el crecimiento y la competitividad de los empresarios de la industria y el comercio ,de entrada se garantizaron todas las libertades económicas, se eliminaron controles, de cambio y precios, se diseñó cuidadosamente una reforma comercial, se logró apertura a las inversiones extranjeras, se aprobaron leyes que resguardaban al sector empresarial de la competencia desleal local y externa, tanto la antidumping como la antimonopolio y otras que respaldaban y protegían al consumidor.
Existía aún en el país una locomotora que daba tracción y arrastraba la economía. Locomotora que se había construido durante 40 años de estabilidad democrática, estaba golpeada, aboyada, pero se encontraba activa. Nuestra tarea era repotenciarla para que echara a andar con energía hacia un futuro próspero como nación.
Resumiendo, llegamos a hacer nuestra tarea en un país donde había instituciones, estado de derecho, libertad de expresión, no había persecución ni represión, había un líder legítimo elegido abrumadoramente por el pueblo, teníamos un equipo de trabajo coherente y cohesionado en torno a un proyecto de país, un programa de gobierno con políticas públicas solidas , acceso a financiamiento proveniente de la........
