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Cinéfilo y caballero

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10.03.2026

Creado: 10.03.2026 | 06:00

Actualizado: 10.03.2026 | 06:00

Cultural y Deportiva Leonesa

Si uno lleva desde niño amando el cine, supongo que puede ser catalogado de cinéfilo. Pero ¿a quién le interesa poner etiquetas a lo que ama? El leonés Gonzalo González Laiz acaba de publicar su libro 99, Noir Street 99 películas de cine negro, criminal o judicial (Eolas), y ya lo tengo en mi mesita de próximas lecturas. Junto con el wéstern, el negro es mi género cinematográfico preferido… aunque tampoco lo hago ascos a una buena comedia, ni a un drama. En fin, ¿quién no ama Sombrero de copa? Todo termina en el corazón. González Laiz ama el cine y lo hace con una mirada muy amplia. Es el buen cinéfilo, pero también el buen crítico. Un amigo ideal para ir al cine. Tiene un criterio que combina la erudición con el puro disfrute. Si él me lo permite expresarlo así: su gran erudición no ha sepultado a la verdad primigenia. Tengo muchos más años que él, por tanto, comencé antes… pero el amor al cine clásico —que en lo cronológico ya podemos alargar hasta los años setenta— nos hermana. En casa somos muy del noir. Mi mujer además es ávida lectora del género; ni sumando la cultural criminal de Al Capone con la del inspector Clouseau me acercaría a sus bastos conocimientos en el arte de matar. Eso sí, en pacífico.

Nos entrega otro libro de amor al cine, pero esta vez además contiene unas ilustraciones muy bellas, de su hija Nadia. El halcón maltés, El cartero siempre llama dos veces, Chinatown, Fuego en el cuerpo… y así hasta 99 joyas. Ya no es políticamente correcto decir de un libro que tiene ojos de mujer fatal, pero sí hay un género donde estas no se han dejado amedrentar ha sido en el noir. Las malas son las mejores. Y si no me creen, lean lo que afirma de Bette Davis y Joan Crawford.

Como crítico, este leonés tiene dones esenciales para el lector: aún es permeable a la emoción de una gran película, clásica o no… y sus recomendaciones las escribe como si le hablase a un vecino. Con suave ironía, nunca con mordacidad. Humilde, porque sabe mucho. Cinéfilo y caballero. Si la película le ha gustado a él, vayan a verla; si la califica de obra maestra, entonces, corran no vaya a ser que la quiten o que la descataloguen. Un libro de sesión continua. No todos los leones están en la Metro.


© Diario de León