El mono y la IA
28 de septiembre 2026 - 03:06
El fotógrafo David Slater se ganó la confianza de unos macacos crestados en la selva de Célebes. Para retratarlos a su aire, dispuso un trípode con una cámara que disparaba de forma remota. Con uno de esos macacos, el disparo fue innecesario. Naruto, como se conocería al simio, procedió por su cuenta a hacerse un selfi que se haría célebre por su periplo judicial. Una organización animalista reclamó para él los derechos de autor de aquella foto, ya que, al fin y al cabo, el macaco la ejecutó. La demanda fue rechazada por un tribunal federal con base en un argumento central: Naruto no era humano y no podía ser autor. Crear es cosa de hombres y, al animal humano, ni el derecho ni el tribunal del arte........
