Locales vacíos, barrios sin alma
Locales vacíos, barrios sin alma / V. CARMONA
Yo no tenía una granja en África, casi parafraseando a la baronesa Karen Blixen en ‘Memorias de África’, pero sí una pastelería especializada en repostería belga y francesa en Málaga. Bueno, más bien mis padres. Se llamaba ‘Reine Astrid’. Los domingos se formaban largas colas de clientes que venían desde distintos puntos de la ciudad. El caso es que, desde que se jubilaron mis padres en 2020, el local ha permanecido congelado en el tiempo: los cuchillos........
