¡Recoge tus cacas, guarro!
A veces pienso que, si algún día pierdo el móvil, quien lo encuentre creerá que tengo una extraña obsesión escatológica. La galería está llena de fotos de cacas, algunas de perro y otras de procedencia más dudosa. Las fotos las envío a la Línea verde municipal, como si fuera una corresponsalía improvisada del incivismo urbano. Porque caminar por Ibiza hace tiempo que se ha convertido en una especie de yincana marrón en la que esquivar excrementos es casi un deporte de riesgo.
Justo leía ahora que en Santa........
