Ah, pero ¿hay autoridades en Sant Antoni?
Un momento de la fiesta egipcia en sa Pedrera de Sant Antoni. / Van Wyck
La única evidencia fiable de que un tal Marcos Serra Colomar ocupa el cargo de alcalde de Sant Antoni es que dicha persona percibe su nómina todos los meses en calidad de máximo responsable consistorial. En cambio, si nos trasladamos al mundo real, resulta complicado hallar indicio alguno de que él u otros cargos municipales se estén ocupando de dicho municipio.
El actual consistorio es un auténtico regalo para cualquiera de esos espabilados y advenedizos que invariablemente aparecen todos los años de cara al verano proponiendo fiestas privadas en espacios públicos con la promesa de que estarán «totalmente controladas» y, por supuesto, con la consabida promesa de recaudación de fondos para alguna ONG.
Cualquier gobernante sensato despacharía a estos farsantes con la más diplomática de las sonrisas y la más cordial de las negativas, pero Sant Antoni no funciona así. Como si este pueblo fuera un páramo desolado en verano, totalmente aburrido y sin ninguna diversión, el Ayuntamiento decide entregar espacios públicos ya completamente saturados,........
