Hay que acabar conel descontrol de la venta de agua en Ibiza
Llenado de camiones cisterna en una de las desaladoras de la isla. / Abaqua
El lago artificial montado para una fiesta privada en sa Pedrera de Sant Antoni ha puesto de manifiesto una vez más el descontrol que existe en la isla con el uso del agua. Que sea posible llenar un estanque con toneladas de agua como un capricho para ambientar una celebración de cumpleaños, en una isla con acuíferos sobreexplotados y salinizados y que depende de tres desaladoras, insuficientes en verano, revela que existe una alarmante falta de regulación y de control sobre las empresas que venden agua en la isla (de pozo y de desalinizadora), así como un vacío normativo inexplicable. Lo mismo ocurría hasta hace muy poco con el escandaloso abastecimiento a los cruceros, verdaderas ciudades flotantes, con agua de pozo y no de la desaladora.
El Plan Hidrológico de Balears no contempla el uso ornamental de agua en suelo rústico. El uso del agua, en un lugar donde escasea, debería estar sujeto a una estricta regulación que incluyera prohibiciones y sanciones. Prohibiciones tan lógicas como vender agua de pozo a cruceros o usarla para llenar caprichosamente un lago artificial para una fiesta. Pero como hay semejante descontrol, impropio de una isla con........
