El mundo se reparte y nosotros miramos
Mientras en España discutimos con fervor casi litúrgico sobre procesiones de Semana Santa, nos quieren posicionar entre los admiradores de Torrente o los entusiastas del universo Almodóvar, el mundo, el de verdad, el que no espera se está reorganizando a una velocidad inquietante. Y lo está haciendo sin contar con nosotros que seguimos como meros espectadores.
En Budapest, el vicepresidente estadounidense J. D. Vance aterrizó el martes no como aliado institucional, sino como actor político directo, respaldando a Víctor Orbán en las elecciones del domingo. Tiene difícil la repetición de la victoria, aunque ha modificado las normas electorales a su........
