Tanto monta, monta tanto
“No prestan atención, no se esfuerzan, llegan a la hora que les rota, ya no escriben nunca, no leen, la puta tablet, el móvil...Es verdad que siempre hay un grupito que funciona mejor, pero estoy harta”. Esta reflexión podría ser de algún maestro –o maestra- de Secundaria, porque es verdad que el ecosistema educativo de la adolescencia ha mutado a un modelo donde la autoridad –y la credibilidad- del enseñante ha caído en picado; por cierto, con una aportación al descrédito nada desdeñable por parte de bastantes familias.........
