Una noche en Marivent
Vista del Palacio de Marivent desde el Dique del Oeste / Miguel Vicens
Hay correos electrónicos que adjuntan facturas, otros que te envían publicidad y algunos que te dan hasta malas noticias. Pero luego están esos otros correos, que no te esperas y que hacen mucha ilusión. Más aún cuando vienen de la Casa Real Española y en ellos su Majestad el Rey y en su nombre, el Jefe de la Casa Real, te invitan a la recepción de sus Majestades los Reyes en el Palacio de Marivent. Y aunque este sea el tercer año consecutivo en que sucede, siento la misma ilusión que cuando recibí mi primera invitación. Los mismos nervios de principiante, las mismas ganas y el mismo entusiasmo por ir y vivir la experiencia. Así que, tras confirmar que, por supuesto, acepto la invitación, empieza todo un ritual, que lejos de convertirse en una costumbre, suena a un “déjà vu” de los de libro: reserva de vuelo y alojamiento (cerquita del Palacio, para evitar sorpresas con el transporte), elección del atuendo según protocolo, la puesta a punto de “chapa y pintura” para estar maravillosos en un día especial que puede que ya no se repita más en la vida. Todo suena a una de esas experiencias que luego uno contará a sus nietos delante de la chimenea en invierno, mientras........
