El género bobo
Durante siglos, la sociedad ha entendido el género como una categoría rígida y limitada a dos únicas posibilidades: hombre o mujer. Esta visión binaria ha influido en la cultura, la política, la educación, las costumbres, los roles… y hasta en la manera en que nos relacionamos cotidianamente. Sin embargo, en las últimas décadas, la conversión en torno al género ha evolucionado significativamente, abriendo espacio a identidades diversas que no encajan en ese esquema tradicional.
Hoy sabemos, y aceptamos, que el género no es únicamente una cuestión biológica, sino también una construcción social, una vivencia personal y una formación cultural. Existen personas que se identifican como no binarias, de género fluido o agénero, entre otras identidades que reflejan la riqueza y complejidad del ser humano. Reconocer esta diversidad no significa negar la existencia de hombres y mujeres, sino aceptar que la realidad es más amplia que una clasificación estricta.
En esta amplitud quiero........
