Miles de corazones marroquíes
Había una historia que de niña me perturbaba y me impedía conciliar el sueño. La historia la contaban las chicas más mayores a la luz de la luna, mientras yo creía oír el aullido de los lobos en un lugar indefinido del bosque que se extendía más allá de las laderas y rozaba la misma línea del cielo. Las chicas mayores, recuerdo, la contaban entre susurros y lo que más les gustaba era cuando se escuchaba nuestro grito, el de las más pequeñas, al no poder controlar el miedo y entonces se extendía el silencio y abrazada a mi saco de dormir, esperaba a que llegase el nuevo día y que aquellos hombres malos de los que hablaba la historia........
