menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Un pequeño paso para la Humanidad

6 0
tuesday

14 de abril 2026 - 03:04

Debo confesar, públicamente y no sé si con algún problema de conciencia, que no me he emocionado ni un ápice con la reciente misión espacial de la nave Artemis. Constantemente nos han proclamado desde todos los medios de comunicación el carácter histórico y trascendental de la aventura de tres hombres y una mujer que han llegado a la Luna y han vuelto, que se han alejado más que nadie en el espacio exterior y que han logrado un retorno exitoso a la Tierra. Lo siento, pero es que todo esto me suena mucho. Tengo bastante edad para recordar perfectamente que en los años 60 y 70 del pasado siglo, numerosos hombres salieron al espacio exterior en los proyectos Gémini y Apolo, orbitaron la Tierra y nuestro satélite, reentraron en medio de una bola de fuego a la atmósfera terrestre varias veces, hicieron paseos fuera de sus naves y ¡oh maravilla! bajaron y pusieron sus pies sobre la Luna hasta hacer de esta operación algo tan normal que terminamos por aburrirnos de ver a los astronautas dando saltitos sobre un suelo blanco y con un fondo profundamente negro.

Así que me ha sido imposible sorprenderme con las hazañas de estos cosmonautas que han logrado establecer un récord como los humanos que han llegado más lejos fuera de la Tierra, ¡seis mil kilómetros más allá de los que llegaron sus colegas anteriores! Parece una gran distancia, pero eso en el Universo mundo es nada, y para establecer esa marca se ha tardado más de 50 años. No sé, no sé, no me parece una gran gesta, nada comparable con el “pequeño paso para el hombre pero un gran paso para la Humanidad” que proclamó Neil Armstrong cuando imprimió su huella en la superficie lunar después de mantener en vilo a toda la Tierra en todos sus husos horarios.

No soy escéptico, no al menos más de lo normal, pero estoy llegando a pensar que en realidad en 1969 no llegamos a la Luna como dicen los negacionistas. Si no, ¿a qué viene tanto aspaviento? ¿Cómo no asombrarse de que hace cincuenta años se consiguiera lo que ahora nos anuncian con tanto entusiasmo para dentro de un par de ellos?

Me parece que una semana de telediarios me hace tanto efecto como si me dijeran ahora que unos pocos hombres a bordo de tres carabelas acaban de volver del otro lado del Atlántico y tras toparse con unas islas habitadas han completado con éxito su misión de descubrir un Nuevo Mundo. ¿Será que la vejez me está dotando de aquella sabiduría especial que relataban los viejos tratados y que estaba reservada a los más ancianos? Entiendo que los más jóvenes que yo (que son casi todos) puedan maravillarse ante la epopeya, pero me asombra que en tan poco tiempo se haya borrado la memoria colectiva.

También te puede interesar

Un pequeño paso para la Humanidad

Objetivo: ganar la guerra informativa

“Amarrado al duro banco de una galera turquesa”

Vuelco electoral en Hungría


© Diario de Cádiz