Te lo regala mi ‘Toby’
27 de octubre 2026 - 03:04
Un buen amigo renegaba de la popularización del perro doméstico. Los truños sin recoger eran permanentes en las aceras del barrio; que fue rico y moderno y ya sólo es de rancio. Cuando se mudó a un ensanche de la ciudad, contaba con tener vecinos con niños, pero no con que allí lo perseguiría el indignante asco. Tarde o temprano, en su conversación daba la barrila con los ladridos del labrador chocolate de al lado, que eran incesantes cuando sus dueños se iban a trabajar, y sus chiquillos al colegio. La renta no les daba para pagar una interna que sacara a hacer sus cosas al perro. A tanto llegó su tirria, que este amigo sostenía esto, más o........
