Juan Carlos
25 de mayo 2026 - 03:08
Es bastante fácil diferenciar entre una persona y su obra. Se pueden admirar los cuadros de Caravaggio aun sabiendo que era un asesino. Uno puede gozar con el Guernica a pesar de la vida de Picasso. Se puede disfrutar de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Confieso que he vivido o Residencia en la tierra sin sentir culpa por la relación de Neruda con las mujeres. Puede que alguien no quiera extasiarse al escuchar el Nesum dorma de Plácido Domingo por las denuncias sobre abusos de muchas mujeres, allá cada cual. El problema es cuando hay homenajes públicos, dinero público o espacios públicos. Pasa con Juan Carlos Aragón, un extraordinario autor de Carnaval........
