Raquetazos de contrariedad
Espero a Raudel esta mañana, intentando poner orden en mis notas sobre Francisca de Gazmira. La pantalla del ordenador me devuelve un vacío frustrante; apenas hay rastros de ella en Google o en la IA. Estoy a punto de rendirme a mis abstracciones cuando el teléfono rompe el silencio de mi estudio en La Laguna.
UNA AMIGA QUE ME DESESTABILIZA
Es Luzma Cánovas de Grimón.
Luzma es amiga y una historiadora de prestigio. Es una mente progresista, brillante en muchos aspectos, aunque pertenece a un linaje de marqueses y antiguos conquistadores de Canarias. Sus publicaciones suelen adornar las estanterías de las buenas familias: libros voluminosos, con portadas que simulan piel, títulos en letras doradas y una cintita roja de marcador.
-Pedro, acabo de leer tu publicación en DIARIO DE AVISOS… Esa, sobre “Francisca de Gazmira, la heroína canaria olvidada” -me saluda, con ese tono cordial pero afilado cuando se prepara para el asalto-. Sabes que te aprecio, pero tu visión es demasiado romántica. Lo que dices de Gazmira está muy poco constatado documentalmente.-Luzma, están los documentos de Manuela Marrero sobre la esclavitud, y los legajos de los juicios de residencia contra Fernández de Lugo… -intento defenderme, con el desgarro volcánico que empieza a brotar desde mi interior.
-Son retazos, Pedro -me interrumpe con suavidad maternalista-. Si quieres hablar de mujeres esclavas resilientes y en lucha contra la esclavitud, ¿por qué no hablas de Sojourner Truth? Fue una esclava y activista que vinculó la lucha por la abolición de la esclavitud en........
