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Ciencia y solidaridad: reflexiones ante un nuevo ciclo meteorológico

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15.06.2026

Hoy les escribo sobre una realidad que creo que percibe cualquier persona canaria que se asoma al océano que nos rodea desde la plataforma de las islas, un lugar privilegiado en el que me parece evidente afirmar que la naturaleza no es un enemigo al que temer y contra el que luchar, sino un sistema complejo que debemos analizar, con rigor y serenidad, y comprender para poder ajustarnos a sus ciclos y leyes.Especialmente hoy, cuando los datos que nos proporcionan organismos como la ONU, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos o la Organización Meteorológica Mundial (OMM), entre otros, nos enfrentan a un escenario que puede ser preocupante y que, en cualquier caso, sí que tiene una gran relevancia científica: la formación oficial de un nuevo episodio de “El Niño” en el Pacífico ecuatorial.Este fenómeno, que consiste en un calentamiento de las aguas del Pacífico tropical, no es una novedad para quienes hemos seguido de cerca la evolución climatológica de nuestro planeta: es un patrón natural que ocurre en intervalos de entre dos y siete años. Sin embargo, la actual coyuntura presenta matices que requieren un análisis sosegado, preciso y profundo, puesto que no estamos ante un episodio ordinario. Las previsiones indican una probabilidad del 90% de que este fenómeno se prolongue hasta finales de año y, lo que es más significativo, existe un 63% de probabilidades de que se convierta en lo que algunos ya denominan un “Súper El Niño”, pronóstico basado en experiencias anteriores englobadas en la terminología “El Niño”. Se prevén, por ejemplo, temperaturas que podrían superar en más de 2 grados centígrados la media habitual.Ante esta realidad, creo fundamental mirar más allá del dato aislado. “El Niño” actual no opera en el vacío, sino en un planeta que ya ha experimentado décadas de calentamiento inducido por la actividad humana. Esta combinación es la que realmente debe llamar nuestra atención y movernos a la acción. Hemos visto cómo 2024 se convirtió en el año más cálido registrado, impulsado en gran medida por la coincidencia del calentamiento global y este fenómeno oceánico. Existen antecedentes, así que no hay excusa para no analizar patrones y datos y adelantarnos a lo que puede suceder en esta ocasión.Los modelos informáticos actuales, cuya precisión ha evolucionado........

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