La calufa
Es verdad que el calor tiene una curiosa capacidad igualadora. No es decisiva la región, la cultura o el nivel tecnológico. Tarde o temprano, siempre aparece la matraquilla universal. Miramos el cielo, nos secamos el sudor y botamos la pregunta universal unificadora. Esto es, “¿soy yo o este año hace más calor?”.
El calor, o la “calufa” según nuestro dialecto canario, figura entre los escasos fenómenos naturales capaces de convertir a comunes, o “paisanos” en el habla isleña, en filósofos o meteorólogos. Mark Twain escribió que “todo el mundo habla del tiempo, pero nadie hace nada al respecto”. En estas vísperas electorales, e instalados los candidatos en la formulación de imposibles, estén alerta. En cualquier momento, aparecerá el político que prometerá acabar con el calor. Y, puesto que a la peña le falta un agua, y nunca mejor empleada la expresión, tampoco faltará quien lo vote.
La ola afectó gravemente a muchos países europeos,........
