¿Ilusas?
Una de las cuestiones que se arrastra de manera siniestra por este globo es la condición de mujer. El principio lo recogió uno de los sabios de Occidente, el aristócrata y conservador Aristóteles, que definió a las chicas así: “Las mujeres son animales imperfectos y, por consiguiente, de menor valor que los hombres.” De manera que cuando la norma impuesta por los cobardes no resulta del todo fidedigna y sale a la luz una señora que asume las muestras de la inteligencia en cultura o ciencia se implanta el sufrimiento debido al no ceder en su deseo frente a quienes las condicionan. La historia cumple con semejante rigor. Paro en tres casos: Teresa de Cepeda y Ahumada (1515), Oliva Sabuco de Nantes (1562) y Juana........
