Drones, vacaciones y urnas
Llegó agosto y con él el final del curso político. Aunque ya hoy en día hay que ponerle muchas comillas a eso del “final” por dos razones. Primera, porque en el mundo este en que vivimos hiperconectados 24/7, bombardeados por noticias, mensajes y videos virales no hay lugar para el descanso. El negocio no para y los dueños del algoritmo no dan tregua. El clic y la audiencia por encima de todo y de todos.Segunda razón, mucho más grave e indignante, porque no es el algoritmo el único que no descansa en verano. Cuatro de cada diez canarias y canarios no pueden permitirse ni una semana de vacaciones, ¡Ni una semana!. Esta es posiblemente la paradoja más aberrante y que mejor define nuestra tierra y el modelo económico impuesto en ella.Somos una de las primeras potencias turísticas del mundo, eligen nuestras islas 18 millones de personas para disfrutar sus vacaciones, ese negocio boyante presuntamente inunda Canarias de riqueza, pero resulta que el pueblo canario, quien sostiene la maquinaria turística a pleno rendimiento con su sudor, no puede permitirse el “lujo” que facilitan a los millones que nos visitan. Es impresionante. Se cuenta y no se cree. Nos lo venden como el mejor de los modelos posibles y se quedan tan anchos.Se acabó el curso y aquí seguimos con la misma aceleración rumbo al fondo del barranco. Vivienda como trituradora de vidas y fuente de miedo y disgustos cotidianos. Cesta de la compra como reflejo insultante de unos salarios que no nos merecemos y que no cumplen su función, colas y aparcamientos imposibles vayas donde vayas, listas de espera infinitas, más piche, más cemento, más gente. Superpoblación como tabú. Mi madre la que nos cayó —y nos cae— a Drago Canarias cada vez que sacamos el tema y planteamos sin tapujos una ley de residencia. Les hago un spoiler: no vamos a dejar de hacerlo.Gente joven cogiendo las maletas mientras otra gente con vidas igual de valiosas muere en nuestra mar intentando alcanzar un futuro que muchas veces no existe. Corrupción descarada, asesinatos machistas, odio, racismo y así un largo etcétera.Las instituciones canarias haciendo........
