H2 odio y panoplias
19 de marzo 2026 - 03:10
El gran escritor Ismail Kadaré (Gjirokastër, 1936-Tirana, Albania, 2024) nos advierte que los tiranos ansían inmiscuirse en los sentimientos y la memoria de las personas porque son el último refugio de nuestra individualidad y libertad. No hay sociedades humanas que generen principios de solidaridad sin individuos que se formen como ciudadanos libres. La cultura occidental, grecolatina judeocristiana, dio al mundo los valores éticos del libre albedrio. Significa que somos responsables de nuestros actos. La libertad no es el banal reduccionismo simplón e imbecilizado de poder hacer lo que nos venga en gana. Ten el valor de conocerte a ti mismo, y nunca le hagas a nadie lo que no quieras que te hagan a ti. La única igualdad real y fructífera es la igualdad de todas las personas, hombres y mujeres, siendo ciudadanos ante la justicia. Componendas legales auspiciadas por el monopolio de la violencia de los estados tiránicos, aunque se disfracen de democracias, nunca son ni serán jurisprudencia. Sinónimos de tirano son dictador, autócrata, déspota y opresor. La postmodernidad ha cometido el gran error, suicida arrogancia, no sólo de ignorar la naturaleza humana, sino de frivolizar sobre sus históricos y complejos componentes ¿Qué ha sucedido en el mundo desde 1989? Craso error convertir el conocimiento en algo inútil. Jean François Revel (Marsella, 1924-Le Kremlin-Bicêtre, Francia, 2006) lo vio venir cuando escribió El conocimiento inútil (1989). La expresión craso error procede de la historia de Marco Licinio Craso (Roma ¿? -Harrán, actual Turquía. 53 a.C.) general y político romano. Conocido por su inmensa riqueza y ambición. También por dirigir los ejércitos que enfrentaron la legendaria rebelión de los esclavos liderada por el gladiador Espartaco (73-71 a.C.). Craso formo parte del Primer Triunvirato junto a César y Pompeyo. Su insensatez lo llevo a liderar una campaña plagada de malas decisiones contra los partos, a los que subestimo. Su ejército y él mismo fueron masacrados en la batalla de Carras (53 a.C.). Hete aquí que ante la compleja y peligrosa realidad que vivimos, el presidente y sus corifeos coriolanos idean como medida colocar una H delante de odio. Seguidamente, la vicepresidenta destaco “la gran experiencia de este gobierno en resolver crisis”, por lo que desplegará una panoplia de medidas. No se cansan de tomarnos por idiotas.
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