Descaro con mayúsculas
11 de marzo 2026 - 03:07
Sentado en la terraza de una cafetería, escucho y tomo interés en seguir escuchando a dos chicas. Decían: Estando un grupo de unas amigas en una discoteca, un chaval al que no conocen se aproxima a una de ellas y, después de intercambiar cuatro frases, se va por donde vino. Antes de dar tiempo a que se derrita el hielo de la consumición, aparece una joven que declara ser la novia del mismo, una guerrera del amor que, empleando un tono desafiante, comienza a despotricar contra quien ha tenido la osadía de establecer una breve comunicación con el galán de su vida para, a continuación, agredirla físicamente. Afortunadamente, la desagradable secuencia no fue a más debido a la intervención de acompañantes y personal del local. Sin embargo, dado que estos últimos habían llamado a la policía, todo el personal acaba visitando la comisaría hasta aclarar el asunto. Hay adolescentes que pueden estar contentas y satisfechas, pues el grado de confusión, inseguridad, estupidez e intransigencia alcanzado respecto a las relaciones de pareja ya es homologable al de los gallitos.
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