Cuando el prejuicio es igual a la fe ciega
08 de septiembre 2026 - 03:06
Hay una curiosa paradoja entre los contrarios. Lo dijo Nietzsche: quien ataca al opuesto termina adoptando las mismas costumbres. Eso significa que con el tiempo terminan siendo más parecidos que diferentes. Pondremos un ejemplo crucial: la relación entre el prejuicio y la fe ciega. El prejuicio te obliga a decidir antes de conocer a alguien; la fe ciega te induce a creer saber la respuesta antes de hacer la pregunta. El primero se basa en sospechas sobre lo que no encaja en la idea del mundo; la segunda confía a cualquier precio en lo propio, porque es un dogma. Basta mirar la política para comprobarlo. Quien abraza una........
