Hasta mañana
09 de octubre 2026 - 03:08
El infortunio no debe confundirse con el fatalismo, aunque a veces se asimilen. Tiene que ver el infortunio con una desdicha en la suerte, una adversidad en la fortuna o un estado desgraciado que parece sobrevenir o afectar por razones azarosas; cual si se tratara de una lotería de desgracias que reparte la casualidad de las desventuras mayores y toda una pedrea de penalidades y quebrantos descalabrados y adversos. Corresponde al fatalismo, en cambio, la creencia firme que explica o justifica todo lo que sucede por razón de una predeterminación ineludible, sea esta el sino, el destino o el hado. Sin necesidad de fatalismos, basta el infortunio para........
