UN PAÍS AL BORDE DEL ABSURDO, columna de Ricardo Ghibellini
Con todo lo actuado, el Perú no tenía por qué salir bien parado. Una mayoría de candidatos sin norte. Una prensa que apostó al caballo equivocado. Un electorado que en buena parte no fue, y otro que fue a votar mal. Y sin embargo, el resultado es el que es.
Treinta y cinco candidatos en total: veinticinco irrelevantes que solo ensuciaron el proceso.
El más penoso: el joven candidato aprista, con una autosuficiencia que terminó de enterrar al partido más antiguo del Perú.
Ricardo Belmont: un jubilado en vacaciones que, a pesar de ello, recibió votos. Lo cual dice mucho de sus votantes.
Carlos Álvarez lleva treinta años parodiando el poder con talento y maldad. Un día quiso encarnar lo que........
