GRAVITAS, columna de Martín Santiváñez
Nos hemos acostumbrado a soportar durante 20 años una clase política que prefiere las formas antes que el contenido. Y por formas me refiero a unas muy particulares que, supuestamente, son las que agradan a nuestro pueblo. Esta suerte de excepcionalismo afirma que nuestra gente opta por el humor y la cercanía, por ese populismo y la chabacanería. Recuerdo a presidentes de todos los pelajes e ideologías representando la comedia de este mundo: corriendo, saltando, dejándose tocar........
