EL PODIO VERDE, columna de María Isabel León
Hay un “podio” que una vez al año consigue algo extraordinario: reunir en Nueva York a los gobiernos del mundo. Esta semana, en la Asamblea General de la ONU, estuvo también la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, junto a otros jefes de Estado y de Gobierno. El dato sirve para una pregunta elemental: ¿qué tiene de extraordinario este escenario para que incluso quienes lo cuestionan no pierdan oportunidad de estar presentes?
La ONU es, al mismo tiempo, una institución poderosa y limitada. No es un gobierno mundial ni puede imponer su voluntad a los Estados. En los grandes conflictos, el Consejo de Seguridad puede quedar paralizado........
