EL ETERNO ARTE DE MENTIR, columna de María Isabel León
La política contemporánea parece haber perfeccionado un arte antiguo: el de la negación sin rubor. No se trata solo de mentir —eso ha existido siempre— sino de llegar a tergiversar y/o negar una versión real de los hechos, incluso frente a la evidencia más contundente, con una serenidad y cara dura que roza lo insultante. El problema no es únicamente ético; es también cultural. Cuando la mentira se normaliza, la verdad pierde valor público.
Resulta escandaloso comprobar cómo muchos políticos niegan su propia vida, sus decisiones y hasta sus actos más documentados y públicos, como si la memoria colectiva fuese frágil o........
