Mantilla
Creado: 31.03.2026 | 05:00
Actualizado: 31.03.2026 | 05:00
La mantilla es anterior a la propia existencia de Catalunya, de España o de Europa. Estos son días de mantilla y peineta. Las chulonas llevaran un paso digno, subidas en tacones imposibles. Parecen salidas de un cuadro de Goya. Yo recuerdo la mantilla de mi bisabuela envuelta en un papel de seda con su peineta tremenda de carey. Jugaba con ellas a escondidas hasta que me pillaron, claro. Siempre me han pillado a mí. Y mi tía Milieta me lo tuvo que prohibir. Creo que fue la única vez que mi riñó. Las raíces de las mantillas se remontan a los rituales romanos de veladura y a las tradiciones textiles moriscas, dos civilizaciones que nunca abandonaron por completo la península ibérica, a pesar de lo que prefieran destacar los libros de historia. Para cuando la Iglesia Católica la formalizó como símbolo de piedad femenina, las mujeres españolas ya llevaban variantes de la mantilla desde hacía más de un milenio. La institución no creó la tradición; simplemente se atribuyó el mérito. Cada Viernes Santo las espero con la misma curiosidad que tenía de niña. Me parecen una estampa que es contemporánea por anacrónica. Encaje negro. Vestimenta formal. Joyas antiguas de oro o plata, nada ostentoso. Quizás perlas. Una vestal romana, una princesa india (de la India). Sherezade. Una mantilla y una peineta que sostienen la Historia.
