Fotógrafos
Creado: 05.04.2026 | 05:00
Actualizado: 05.04.2026 | 05:00
Estos días de procesiones, me deja perpleja la evolución de unos días profundamente solemnes hacia una exhibición de testosterona legionaria, con himnos de España a tutti plein, con vídeos donde lo único que importa es el esfuerzo por sacar pasos por puertas angostas. Aplausos a los hombres que sufren portando kilos y kilos de madera. Isabel Ayuso y los legionarios a pecho descubierto y más himnos de España. Que nada tengo contra los himnos, pero no entiendo qué pintan en las procesiones del nazareno camino del Calvario y de su Resurrección. Que ya es el colmo que una agnóstica recalcitrante como yo les tenga que recordar que la Semana Santa no va de esto. No va de músculo, no va de himnos, no va de selfies. Casi que estoy por apearme de este carro, cuando me llegan las fotos de Àngel Ullate y Marc Bosch y el resto de fotógrafos del Diari para devolverme a la realidad. La Semana Santa son esos cientos de gestos tiernos, esa compasión infinita que despiertan las imágenes, los pies descalzos de personas anónimas, los penitentes (casi todos mujeres) llevando su propia cruz durante tres horas. La Semana Santa es Candela cogida de la mano de su abuelo. Gracias Àngel, gracias Marc, gracias Alfredo, gracias Alba y Joan. Habéis conseguido encontrar la verdadera Semana Santa en vuestros retratos.
