Tiene mesa, pero solo dos horas
Creado: 01.07.2026 | 05:00
Actualizado: 01.07.2026 | 05:00
«Tiene usted mesa, pero solo dos horas». La primera vez que un camarero nos advirtió de que iba a cronometrarnos las mandíbulas no estaba en Salou, ni Cambrils ni en Tarragona (en Reus y demás urbes alejadas de la costa ni se plantea). Estaba en Madrid. En un mercado de Madrid, el de San Miguel. Cada vez se parece más al de la Boqueria barcelonés. Se ha convertido en un desfile de turistas en busca del pincho ultra calórico de chistorra con excusa de tipismo. Los alrededores son cada vez más parecidos a las ramblas, perdidas ya para los barceloneses, que, como todas las poblaciones locales, rehúyen las inundadas de turistas.
Es la ‘barcelonización’, bromean los locales, de Madrid, la augusta capital manchega –a mis amigos madrileños les irrita que se lo diga– antaño reservada a funcionarios, militares y políticos de provincias y hoy más playero que Salou.
La ciutat vella de Barcelona salió trasquilada de su auge cosmopolita: no perdió la delincuencia,........
