Manual de supervivencia para poderosos con fecha de caducidad
Los sondeos no susurran, gritan.
Su aprobación se arrastra por el sótano, hasta Fabrizio Ward, encuestador de su absoluta confianza, reporta ventaja demócrata en distritos clave, cuarenta y cuatro contra cuarenta y uno, fuego amigo, sin amistades.
La mayoría republicana en la Cámara pende de un hilo, doscientos dieciocho escaños frente a doscientos doce, un estornudo alcanza, el bostezo derrumba, los estrategas prometen energizar a la base, la basa prefiere pijama y noticiero.
Todavía mastica el escándalo Epstein, ningún entusiasmo resiste un expediente tan espeso.
Mientras tanto, el presidente supervisa su salón de baile, cristal, mármol, dorado, el votante pide huevos baratos; el mandatario encarga candelabros, Nerón tocaba la lira durante el incendio, Donald prefiere la pista.
Evolución cultural.
Los republicanos montaron una convención en Dallas, sombreros, discursos, eco, pretendían rescatar a un electorado distraído, consiguieron aplausos de sala llena, voto de sala vacía.
Ambos partidos redibujaron distritos con crayolas.
Geometría de mala fe, pese a tanto maquillaje, el promedio de encuestas tiñe de azul la Cámara Baja, Nate Silver califica de improbable la salvación republicana,........
