La franquicia del poder
El espectador contemporáneo suele encender la televisión y las redes sociales buscando evadir la realidad, sin darse cuenta de que los mecanismos más crudos del control social se juegan tanto en los canales y redes sociales de entretenimiento comercial como en los pasillos de la alta política.
Existe una extraña e inquietante simetría entre el destino de los habitantes expulsados de un reality show masivo y los aspirantes desplazados en los procesos internos partidistas.
En ambos escenarios, se vende la ilusión de que el arbitrio del pueblo —expresado en votos digitales o en misteriosas encuestas de vivienda— tiene la última palabra.
Sin embargo, cuando las luces del set se apagan y los números oficiales se revelan, la realidad se impone con la frialdad de un guion previamente escrito.
La reciente designación de Clara Luz Flores como coordinadora estatal de Morena en Nuevo León rumbo a la contienda de 2027 funciona como el ejemplo perfecto de este fenómeno.
Mientras figuras de arraigo territorial y tracción interna como Andrés Mijes, Waldo Fernández o la propia Tatiana Clouthier construyeron sus apuestas bajo una narrativa de méritos, base militante y lealtad al "cuarto original", la dirigencia nacional operó con la lógica de un productor de televisión en la gran........
