Muy paciente, hasta que me tocó esperar
Hoy, sentado en un avión de Viva Aerobús, me dieron ganas de borrar esos artículos.
Llevaba una hora y quince minutos en la fila cuatro, pegado a la ventana, sin despegar.
Ya me había acomodado, desacomodado y vuelto a acomodar.
Afuera seguía exactamente lo mismo. Adentro, yo cada vez estaba más desesperado.
El piloto nos dijo que estaban haciendo un “mantenimiento preventivo”.
Pues qué bueno, capitán. Revísenle todo. Uno podrá estar desesperado, pero tampoco va a pedir que le dejen los tornillos pendientes para otro dia.
Nada más que entender la explicación no hizo que se me quitara el coraje.
Quería que revisaran bien el avión, pero rapidito. Muy razonable de mi parte.
El vuelo iba lleno y un olor a chicharramén se había extendido por toda la cabina.
Muy regio, pero después de tanto tiempo encerrados ya sentía que yo también venía preparado en salsa verde.
A mi derecha iba una mujer con sus audífonos, escuchando un concierto.
Cerraba los ojos y bailaba en su asiento con una pasión........
