Juanito y el instituto
De esos que empiezan a hablar de lo que hacen y a uno hasta se le enfrían los tacos.
Vamos a ponerle Juanito.
Y a la escuela que dirige le diremos el Instituto.
Cambiaré los nombres porque me interesa contarles la conversación, no andar dando pistas para que adivinen quién es.
Juanito lleva prácticamente toda su vida laboral dedicado a la enseñanza.
Su trayectoria lo trajo a Coahuila y, para acabar de tener suerte, a Saltillo.
Hasta ahí, evidentemente, ha tomado excelentes decisiones.
Durante la cena buscaba cómo preguntarle su opinión sobre lo que hemos vivido últimamente en la comunidad educativa coahuilense.
Ustedes saben a qué me refiero.
Hoy prefiero contarles lo que Juanito me enseñó.
Habló con enorme respeto de la subdirectora del ejido La Unión, en Torreón.
Consideraba ejemplar su labor, opinión que comparto.
Mientras explicaba por qué, se le fue llenando la voz de esa pasión que se le nota cuando habla de sus alumnos y su instituto.
Nos dijo que dirigir una escuela implica asumir una responsabilidad por la seguridad de los maestros, del personal y, sobre todo, de los niños.
Entonces soltó una frase que me........
