Soberanía de tribuna
Cada vez que alguien de fuera opina sobre lo que pasa en casa, aparece la palabra en el discurso oficial.
Soberanía.
Se dice con la mano en el pecho y voz de plaza, y casi siempre sirve para lo mismo, cerrar la conversación.
Aquí mandamos nosotros, que no se metan.
El aplauso llega solo.El problema viene después del aplauso.La soberanía es un derecho, nadie lo discute.
Pero un derecho que se ejerce con capacidad y buena administracion de las vulnerabilidades de la casa, y la capacidad no se decreta.
Se construye con finanzas sanas, con energía suficiente, con instituciones que funcionen y con un Estado que controle su territorio.
Cuando eso falta, el derecho se queda en el papel y el discurso se queda en soberanía de tribuna.
Pongamos casos concretos.
Un país que importa buena parte del gas con el que genera electricidad y mueve su industria, que casi no tiene almacenamiento propio para aguantar una crisis y que depende de un solo proveedor por un solo tipo de ducto, puede declarar lo que quiera.
Cuando el........
