El funeral pendiente del resentimiento
Cargando reproductor...
Hasta antes de la caída del Muro de Berlín de alguna manera se podía encontrar sentido explicativo al suceso político y su relación con el diseño del futuro.
Esto significaba que se podía entender con relativa facilidad el derrotero que estábamos siguiendo hasta como civilización, la modernidad en la tecnología por ejemplo, se presentaba como la posibilidad realista para que la humanidad creciera en todos los órdenes y que la agencia humana mejorara tanto el entorno natural como el mundo humano.
Todas las teorías producidas por la filosofía política durante el Siglo XX parecían cumplirse y eso facilitaba bastante comprenderlo todo por más errático que fuera.
Weber, Arendt, Heidegger, y otros pensadores, construyeron sus categorías para explicar un mundo donde la política todavía producía actores con proyecto: clases, burocracias, y hasta totalitarismos con ideología explícita.
Hoy nos hacemos la misma pregunta de Pankaj Mishra, en La edad de la ira:
¿Por qué, en el momento de mayor prosperidad material y conectividad global de la historia, el mundo se llenó de resentimiento, violencia identitaria y nostalgia furiosa?, su respuesta no es economicista ni religiosa, es una historia de las ideas.
Mishra sostiene que Occidente exportó al resto del mundo un solo modelo de modernidad:
El individuo racional, auto interesado, compitiendo en un mercado abierto, liberado de tradición y jerarquía.Prometió a todos la posibilidad de "llegar", de tener lo que tiene el vecino más próspero, pero nunca pudo, ni quiso, entregar ese futuro a todos por igual.
Lo que produjo en cambio fue lo que él llama, tomando el término de Rousseau, resentimiento:
No pobreza simple, sino la humillación específica de medirte contra una promesa universal de igualdad y dignidad que resulta, en la práctica, sistemáticamente........