menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Hablando de rugby

20 0
26.05.2026

El 28 de marzo se celebró en Donostia, en el estadio de Anoeta, un vibrante partido de rugby entre el Aviron Bayonnais y La Rochelle, partido que volvió a dar a este deporte un papel protagonista en la agenda deportiva de Euskadi. El resultado, con “Txurdin y Pottoka” incluidos, fue de 26-15 a favor del Aviron Bayonnais, con el golpe definitivo de castigo a cargo de Germain. Previamente, un par de días antes, el presidente de la Federación Vasca de Rugby –y buen amigo mío a la sazón–, Iñaki Rica, analizó con buena lupa y perspectiva la situación del deporte del balón oval en la CAV. Manifestó una serie de afirmaciones incisivas y muy interesantes, incluso un pelín reivindicativas, que personalmente me llamaron vivamente la atención; como, por ejemplo, que “el mencionado partido de rugby era, una vez más, una magnífica oportunidad para hacer llegar el mensaje de que en Euskadi no todo es fútbol. Así como que el rugby en particular es ya un instrumento fundamental para generar un efecto multiplicador del espíritu transfronterizo y, además, en un ambiente festivo fantástico”.

Ciertamente, manifestaba Iñaki Rica, “cuando hay partidos internacionales de fútbol, desgraciadamente, el ambiente en la calle es un poco especial, porque algunos clubes europeos tienen compañeros de viaje que no son muy agradables. En cambio, el rugby es un deporte de familia. Se puede ir a ver un partido con la familia porque no va a haber ningún problema de orden público”, bien manifestaba Iñaki. “Traer a Euskadi un encuentro de la mejor liga de rugby profesional de la mano de nuestros amigos del Aviron de Baiona es un lujo del que todo el mundo podemos disfrutar. Ha sido, como siempre, una experiencia intensa, donde todos hemos aprendido de nuevo. Ellos –manifestaba el presidente de la Federación Vasca de Rugby– nos han tratado en esta ocasión con todo el respeto y el cariño del mundo”. Bien por ti, Iñaki, voluntario resiliente, comprometido con el deporte y con el rugby en particular. Un ejemplo a seguir.

Las instituciones de Euskadi, a las que en algún momento he tenido que criticar con ánimo de mejorar, se han portado muy bien y han sido facilitadoras, todo hay que decirlo, de este evento. Al campo fueron más de 35.000 personas. La Liga Nacional de Rugby francesa,........

© Deia