Consideraciones de un abertzale (I)
Procedo a poner ante los lectores y lectoras cuatro entregas sobre las consideraciones de un abertzale, tal cual es como me autodefino. Son reflexiones varias acumuladas a lo largo de muchos años de publicar artículos, esta vez reordenadas, recompuestas y rehiladas cual diferentes piezas de un puzle variopinto. Considero interesante sobrevolar sobre ellas pues todas tienen su muy vigente actualidad. Espero coincidir con el interés de los lectores y lectoras. Es al menos lo que muy sinceramente estimo. Esta es, por lo tanto, la primera entrega de cuatro. Y así manifiesto, digo y afirmo. “Euskotarren Aberria Euskadi da”. Euskadi es una nación, la mía. Y esta convicción así la intentaré trasladar a un proyecto político basado en la realidad de la sociedad vasca. Creo efectivamente que sí existe una parte identitaria en nuestra condición nacional como vascos, pero, a la vez, creo también que sostener hoy un proyecto político en Euskadi basado solo desde la identidad no es un proyecto político suficiente. No es que propugne renunciar a aquello que configura nuestra identidad, sino que es precisamente a partir de esa identidad que creo que se puede y debe configurar un proyecto político capaz de generar conciencia nacional, sobre todo, en quienes carecen de ella. Y así, de la misma manera, de igual a igual, que le debemos de exigir a España respeto a nuestra identidad nacional como vascos, también debemos tributar respeto y reconocimiento al hecho de que España, de que el Estado español, no es hoy una entelequia artificial sostenida por una dictadura. En la Euskadi de hoy, hay miles de ciudadanos que tienen como referente nacional a España, o tanto a Euskadi como a España, y por eso precisamente, no frivolizo sobre sus sentimientos, como no acepto que se frivolice con los que pensamos, como yo, que efectivamente “Euskadi es la Patria de los vascos”.
Defiendo por ello, con radical firmeza el reconocimiento nacional de Euskadi en una España y en una Constitución española que no es la que los nacionalistas vascos quisiéramos, pero que tampoco, ciertamente,........
