Diego Carcedo, un hombre tranquilo
Era un periodista para recordar, porque crecimos con él. Vimos guerras en directo, como corresponsal; entrevistas con mandatarios de todo el mundo; situaciones económicas difíciles de esta tierra que continuamente sueña con el espacio.
Su sonrisa abría la pantalla y nos contaba lo que veía. Diego Carcedo, para mí, fue especial. Me presentó en Madrid, junto a Enrique Barón, expresidente del Parlamento Europeo, mi novela Leonora. Empezó a hablar de esta modelo de Gustav Klimt y compositora de música como si la conociera de siempre, y la hizo palpable.
Entre el público vi a Cristina García Ramos. Nos abrazamos por el reencuentro; no sabía que era la mujer de Diego Carcedo.........
