Apagones en Cuba hoy: una crisis que afecta la vida cotidiana y la salud mental
LA HABANA.-¿Cuánta es la demanda diaria de electricidad de una ciudad como Miami, en los Estados Unidos; o de Santo Domingo, en República Dominicana; o, para salirnos de nuestra área geográfica, de Brazzaville, en el Congo; o de Manila, en Filipinas? Preguntemos a sus habitantes, revisemos la prensa, veamos qué publican en redes sociales esas personas al respecto, si sus conversaciones públicas y privadas giran sobre el tema de las fuentes generadoras, sus capacidades y averías, de cómo se nombran y dónde están.
Sin dudas, habrá un pequeño grupo que podrá responder sin tener que consultarle antes a una inteligencia artificial pero encontraremos millones que no solo no responderán, sino que no le encontrarán sentido a nuestra pregunta, si no es que se la hacemos como broma. De esos donde igual pueden preguntarnos cuántos granos de arena hay en el Sahara, por la rotunda probabilidad de fallar en la respuesta, pero, sobre todo, porque es una información de ninguna utilidad práctica que, no siendo especialistas en el ramo o gente con determinadas habilidades congénitas para memorizar tales “curiosidades”, ni la buscamos ni la retenemos en la cabeza.
En tal sentido, pudiera apostar a que solo en Cuba probablemente más del 90 por ciento de la población está al pendiente de ese tipo de “información”, pero no porque seamos una raza extremadamente curiosa o culta (más bien nos hemos convertido en lo contrario), o un “país bien informado” —como se apresuraría a responder el régimen, intentando convertir la anomalía en virtud—, sino porque, al parecer, nuestra vida diaria, obligatoriamente, como un modo más de supervivencia, la hemos sincronizado con esa “información”. ¿O,........
