Enrique Arredondo y Germán Pinelli, artistas que intentaron (en vano) agradar al castrismo
LA HABANA.- En las décadas de 1960 y 1970 se hizo obligatorio —so pena de ser reducidos al ostracismo— que los artistas e intelectuales cubanos acataran y rindieran pleitesía al régimen castrista. Algunos de ellos, principalmente humoristas, que por uno u otro motivo vieron sus carreras en peligro, intentaron, con chistes, chascarrillos o frases ingeniosas, caerles simpáticos y disipar las desconfianzas y aprensiones hacia ellos. Pero consiguieron lo contrario, disgustando aún más a los mandamases, paranoicamente susceptibles y muy poco dados al humor.
Recordemos que en 1959, a solo unos meses del triunfo de la Revolución, cuando abundaban las caricaturas de Fidel Castro —sobre todo en el semanario humorístico Zig-Zag y en la revista Bohemia—, una de esas caricaturas provocó una perreta del Comandante, que la interpretó como una falta de respeto y una burla a su persona. Desde........
