Topar o no los precios, ése es el dilema
Para el Máster en Ciencias Ramón Labañino Salazar, vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), topar o no los precios es hoy un dilema, evidenciado en los debates, opiniones e incorfomidades en la sociedad cubana.
"Tema altamente sensible que nos afecta a todos", señala este economista Héroe de la República en un interesante artículo al cual tuvo acceso Cubahora, y en el que desde el marxismo-leninismo nos ayuda a comprender la esencia del asunto.
"El precio, aclara, no es un mero dato técnico, sino una expresión monetaria del valor, determinada, en última instancia, por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir la mercancía.
"En el capitalismo, los precios fluctúan alrededor del valor bajo la ley de la oferta y la demanda, pero en el período de transición al socialismo, dice Labañino, el Estado debe intervenir para corregir distorsiones y garantizar que los precios reflejen tanto los costos reales como los objetivos sociales de equidad y bienestar colectivo.
¿Es recomendable el tope de precios?, se pregunta el especialista, y responde que en su opinión no es recomendable como política permanente o generalizada, pero puede ser necesario como medida temporal y focalizada en contextos de crisis aguda.
Considera que cuando se aplica sin cuidado, termina haciendo más daño que bien, por lo cual a su juicio su eficacia dependede tres condiciones:
Que no se fije el precio por debajo del costo de producción (incluyendo un margen razonable), para no desincentivar la oferta.
Que venga acompañado de mecanismos que aumenten la disponibilidad de los productos (importaciones, control de acopio, combate al acaparamiento).
Que sea temporal, mientras se resuelven los desequilibrios estructurales.
Cuando estas condiciones no se cumplen —y lo he visto con mis propios ojos, dice el articulista —, el tope de precios genera efectos........
