menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Nuestro deseo es tener una relación respetuosa con Estados Unidos

26 0
28.03.2026

Intercambio del vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, con prensa nacional y extranjera acreditada en Cuba y en tránsito

El esfuerzo por entender la realidad cubana inevitablemente debe llevar a cualquier observador, cualquier analista, a tomar en cuenta el impacto significativo que tiene la agresividad de Estados Unidos contra Cuba.

En primer lugar, por la gran potencia que tiene ese país, vecino de Cuba, y porque además es un impacto acumulado de casi 70 años de agresividad contra nuestro país. Que afecta la vida de los cubanos, con sentido destructivo en muchos sectores y en muchas áreas de lo que es la vida cotidiana de cada cubano.

Los periodistas que están acreditados aquí en el país pueden entenderlo, lo experimentan directamente.

La agresividad parte de la incapacidad que existe en un sector poderoso e influyente de la élite política de Estados Unidos de reconocer el derecho que tiene Cuba a la plena independencia y a la libre determinación. La historia ha demostrado que ese reconocimiento o la aceptación de esa noción le ha resultado difícil o inalcanzable para un sector influyente de la élite política de Estados Unidos.

Eso explica en buena medida la política tan despiadadamente agresiva que existe hoy contra el pueblo cubano.

Uso la palabra despiadada porque normalmente en una guerra, en un conflicto militar, se mide la característica del conflicto por la cantidad de bajas que se provocan en la población, en seres humanos, por vía de la acción militar, de las armas.  Pero cuando una política de un país, una agresión de un país que no sea de carácter militar, provoca daños físicos, provoca daños en la vida cotidiana de la persona para alimentarse, para educarse, para entretenerse, para atender a un familiar, para recibir tratamiento médico; las bajas se pueden medir también y el daño se puede medir también, con calificativos como despiadado.

El gobierno de Estados Unidos ha aplicado durante décadas un bloqueo económico de esas características. Pero desde fines del mes de enero, el 29 de enero específicamente, ha declarado un boicot energético efectivo. No es virtual, es efectivo. Implica que Cuba, como dijo el Presidente, no recibe desde hace meses ninguna embarcación, ningún suministro de combustible del exterior. Un país que se conoce que requiere recibir combustible.

En términos prácticos y términos políticos no implica que ningún país tenga prohibido exportar a Cuba. Es legal y es legítimo exportar combustible a Cuba. Cuba tiene derecho a importar combustible y todos los países del mundo, excepto uno, tienen derecho a exportarlo a Cuba.

El único que no tiene ese derecho es Estados Unidos porque su propio gobierno se lo prohíbe.

El resto de los países lo que sufren son amenazas ilegales, amenazas ilegítimas del gobierno de los Estados Unidos para exportar combustible a Cuba. Pero no es un derecho, es una amenaza. Es el uso de la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza, para privar a los cubanos del derecho a importar combustible. En términos comerciales, no estamos hablando de ayuda humanitaria, en términos comerciales, como tiene derecho Cuba igual que tiene derecho otro país.

Cuba no sufre ni es objeto de ninguna sanción internacional. Cuba........

© Cubahora