El camino es difícil, pero la voluntad de vencer es inquebrantable
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la clausura del Séptimo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura, en el Palacio de Convenciones, el 30 de julio de 2026, “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”.
(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)
(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)
Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana;
Queridas diputadas y queridos diputados:
Deseo iniciar mis palabras, hoy Día de los Mártires, con el merecido homenaje de la Asamblea al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, diputado de esta Legislatura y de todas las anteriores desde la fundación del Parlamento en 1976 (Aplausos).
Ramiro, símbolo de la Generación del Centenario, es uno de los paradigmas de la Revolución junto a Fidel, Raúl, Che, Almeida, Guillermo y otros que harían interminable esta lista, son referentes de un invaluable legado de valores y cualidades éticas, morales y patrióticas de obligada atención en momentos tan cruciales para nuestra nación.
Como sus hermanos de esa generación histórica a la que nos honra y compromete dar continuidad, Ramiro nos deja un extraordinario legado: entregado en cuerpo y alma a la gran obra de la que fue fundador, trabajando y combatiendo hasta el último aliento. Nos confirma que para un revolucionario no hay descanso, ni en la acción ni en los sueños que inspiran la acción. Un ejemplo de humildad, él encarna esa idea martiana, tan asumida por Fidel, de que “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”. Promovió la unidad en torno al Partido, practicó siempre la firmeza inquebrantable frente al imperialismo, y asumió como propia la gran advertencia del Che de que en el imperialismo no se puede confiar, pero ni tantico así.
No hablo de Ramiro en pasado, porque no hay despedida posible para él. Evoco su ejemplo entre nosotros, servidores del pueblo y defensores de la Revolución, para remarcar la trascendencia de su obra, pero sobre todo por la inspiración que nos deja frente a los colosales desafíos actuales.
Compañeras y compañeros:
Los meses transcurridos entre el anterior Periodo Ordinario de Sesiones, en diciembre de 2025, y el que ahora clausuramos, han estado marcados por un escenario extremadamente complejo y amenazante, propio de una fortaleza sitiada.
Desde la artera agresión militar a Venezuela y el secuestro de su legítimo Presidente el 3 de enero de este año, la concepción de un mundo basado en leyes está siendo borrada por completo y amenazando con convertir al planeta en un lugar mucho más anárquico e inseguro de lo que era ya como consecuencia del feroz avance del capitalismo neoliberal.
El régimen neofascista instalado hoy en Estados Unidos reedita, sin recato, algunos de los horrores que en la primera mitad del siglo XX desatara el fascismo alemán en su afán expansionista.
Los puntos de convergencia entre uno y otro régimen resultan cada vez más alarmantemente peligrosos para el destino de la humanidad y la paz mundial.
La xenofobia, el excepcionalismo nacionalista, la mentira como instrumento de dominación, el culto a la personalidad, la proscripción de las ideologías adversas, el atropello de las culturas, la conquista de territorios y el despojo de sus recursos naturales, o el castigo colectivo a grandes poblaciones humanas no distinguen, sino que emparentan cada vez más al fascismo hitleriano con el que va dando señales de reemergencia.
No olvidemos que una parte del mundo miró para otro lado cuando se desataban los horrores del genocidio en Gaza, y para la historia quedará la impunidad y crueldad con la que aún masacran a ese pueblo e intentan extinguir su cultura.
Organismos de Naciones Unidas calculan que entre 75 000 y 90 000 habitantes de la Franja perdieron la vida como consecuencia de la guerra. Alrededor del 60% de las víctimas son mujeres y niños inocentes, además de los más de 10 000 desaparecidos bajo los escombros de edificios bombardeados.
Insatisfechos con su perversidad, los autores del crimen generaron un desplazamiento poblacional de casi 2 millones de personas hacia una reducida franja de unos 35 a 40 kilómetros cuadrados, lo que eleva la densidad poblacional a niveles extremos de entre 30 000 a 40 000 personas por kilómetro cuadrado, algo insostenible en términos de capacidades de refugio, agua, saneamiento y atención.
Es preciso y urgente tomar conciencia de la gravedad de los hechos: cualquiera de nuestras naciones puede ser otra vez Gaza.
Sin que haya cesado totalmente ese genocidio, se intenta reeditarlo sobre más de 9 millones de cubanos a través de un bloqueo económico y un cerco energético, que han llevado el sufrimiento del pueblo cubano a niveles extremos, prácticamente incompatibles con las necesidades básicas de la vida moderna.
Los cínicos y mentirosos artífices de esa política criminal niegan el bloqueo energético. No hablan de la Orden Ejecutiva firmada por el Presidente estadounidense, el 29 de enero de 2026, en la que amenaza con penalizar a cualquier nación que provea de combustible a Cuba.
La acción se inserta en la capacidad que ha demostrado el Gobierno estadounidense para someter la voluntad de Estados soberanos mediante la coerción y la intimidación con el uso de aranceles comerciales, lo que obliga prácticamente a todos los países a participar voluntaria o involuntariamente en el cerco económico contra Cuba.
Debido a esa arbitrariedad, Cuba solo ha recibido un buque de combustible en los últimos siete meses.
Las implicaciones económicas y sociales de ese castigo colectivo son humanamente insoportables.
El bloqueo a la entrada de diésel o fueloil le ha impedido al Sistema Electroenergético Nacional disponer, cada día, de unos 1 400 megawatts, en la llamada generación distribuida, que en meses anteriores había recibido una importante inversión para su recuperación y optimización.
Si bien es cierto que esas capacidades no habrían eliminado totalmente los molestísimos apagones actuales, es obvio que se habría aliviado su duración de manera apreciable.
La afectación eléctrica a los hogares cubanos, como consecuencia del bloqueo petrolero, acarrea otros grandes problemas a las familias cubanas, como las paralizaciones en el bombeo de agua, prolongando los ciclos de abasto del imprescindible recurso.
Ante la falta de combustibles y lubricantes, hemos visto afectarse mucho más las cosechas agrícolas y la siembra para meses venideros. También la mayoría de los procesos productivos industriales se han paralizado.
El turismo, el más dinámico generador de ingresos frescos, está seriamente afectado por la persecución a los mercados internacionales, la falta de combustibles para la aviación internacional y las amenazas a las empresas hoteleras que operaban en Cuba.
El sistema de salud, sus terapias intensivas o las cada vez más limitadas intervenciones quirúrgicas están bajo la amenaza permanente de un apagón que compromete la vida de los pacientes.
A todo ello hay........
