Quo Vadis (el ‘remake’)
“Mientras los españoles tienen como primer ministro a Kennedy, los norteamericanos hemos escogido como presidente a Calígula”, creo recordar que leí en una de esas redes sociales que estoy abandonando con la misma desgana de quien deja de frecuentar el gimnasio al que se ha apuntado a primeros de año. Para mí, más que a la de Kennedy, la figura del “primer ministro” Pedro Sánchez se podría asimilar más bien a la figura de Gorbachov, apreciado universalmente… excepto por buena parte de sus compatriotas. Aunque –discúlpenme los Abogados Cristianos el atrevimiento, es sólo una metáfora– la pasión y posterior resurrección de nuestro PM recuerda más a la del JC que, en estas fechas, celebra –es un decir–el mundo católico.
Pero a mí se me ha quedado más la referencia a Calígula, ese emperador romano que ha pasado a la historia con un mote que venía siendo como “chanclita” o “sandalita” y una gestión de gobierno disparatada, por decirlo suavemente. Y no por las semejanzas con el emperador naranja que padecemos en nuestros días. Es que, en recuerdo o en desagravio de aquella infancia en la que la programación televisiva en estas fechas se reducía a procesiones y peplums cristianos (Ben Hur, Quo Vadis, y sus versiones cutres hispanas), me sumergí en la lectura de El Reino de Enmanuel Carrère, la novela de no ficción en la que el escritor y guionista francés narra su investigación sobre los primeros años del cristianismo. Y ahí, en las circunstancias de la construcción de ese tinglado ideológico que,........
