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“Las crisis del siglo XXI han demostrado que las instituciones ya no funcionan”

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02.03.2026

Uno de los primeros análisis rigurosos basados en vídeos y fotos verificados de la ejecución de Alex Pretti en las calles de Minneapolis no vino de The New York Times ni de CNN, sino de Bellingcat, un colectivo de investigación que tiene su sede en Ámsterdam, pero cuya plantilla de 40 personas –más sus 100 voluntarios entrenados y más de 35.000 participantes en su servidor de Discord– se encuentran dispersos por el mundo entero.

Fundado en 2014 por un oficinista inglés treintañero al que le gustaban los rompecabezas y aprendió a usar todas las herramientas que le daba internet para “averiguar qué demonios pasaba” en lugares como Siria y Ucrania, Bellingcat se ha convertido en una organización con un presupuesto anual de más de cinco millones de euros que investiga incidentes y crímenes en seis continentes; colabora con medios establecidos e independientes en media docena de países; asesora a tribunales y agencias estatales; y tiene el dudoso honor de ser considerado el enemigo público número uno por la Rusia de Vladímir Putin. Entre otras hazañas, fue el equipo de Bellingcat el que destapó a los perpetradores del ataque al MH17, un vuelo comercial derribado por rebeldes prorrusos en Ucrania en 2014, que se cobró 298 víctimas; demostró el uso de armas químicas por el régimen de Assad; y desveló lo que motivó al asesino que mató a 51 personas en dos mezquitas de Christchurch (Nueva Zelanda) en 2019.

Por el camino, no solo ha desarrollado una nueva manera de practicar el periodismo de investigación a nivel mundial, basada principalmente en la inteligencia de fuentes abiertas (Open Source Intelligence, u OSINT), usando datos disponibles libremente en internet, rastreados y recopilados por un ejército de colaboradores. Además, parece haber dado con algo que muchos medios y gobiernos han estado persiguiendo sin éxito: una táctica eficaz para combatir las campañas de desinformación y la erosión de la confianza ciudadana en las instituciones.

“No tenemos una agenda, pero sí tenemos un credo”, afirma Eliot Higgins, el fundador, en su libro Somos Bellingcat. Los detectives en línea que resuelven crímenes globales (2021): “Existen las evidencias y existen las mentiras, y a la gente aún le importa distinguir entre ellas”. En otras palabras, la organización apuesta por que las democracias puedan seguir fundamentándose en un concepto compartido de la verdad.

Antes de fundar Bellingcat, cuyo nombre juega con la frase “ponerle el cascabel al gato”, Higgins (Shrewsbury, Inglaterra, 1979) se presentaba en línea como Brown Moses (el Moisés marrón), un apodo inspirado en una canción de Frank Zappa. Hablo con él a comienzos de febrero.

Me impresionó el rigor de su análisis sobre lo ocurrido con Alex Pretti en Minneapolis.

El hecho de que haya tanta gente grabando vídeo en Estados Unidos estos días encaja perfectamente con nuestras metodologías de fuentes abiertas. Pero es importante comprender que no solo nos concentramos en incidentes virales o en acciones excepcionalmente brutales como esta. Coleccionamos muchísimos vídeos constantemente y los guardamos en un gran archivo de datos verificados. Ese conjunto de datos, a su vez, nos permite investigar de forma sistemática, por ejemplo, el uso contra civiles de armas “menos letales”. En ese sentido, el trabajo que estamos realizando en lugares como Minneapolis hoy no es muy diferente de lo que hemos hecho en la guerra de Ucrania o de lo que hicimos para documentar y mapear la violencia perpetrada contra personas negras por la policía norteamericana en el marco de Black Lives Matter.

Hay que reaccionar con la máxima rapidez para contrarrestar las mentiras oficiales

Hay que reaccionar con la máxima rapidez para contrarrestar las mentiras oficiales

En el análisis de lo de Pretti también impresionó la inmediatez de la difusión.

Nuestra experiencia con los regímenes autoritarios nos ha enseñado que hay que reaccionar con la máxima rapidez para contrarrestar las mentiras oficiales. Sabemos que cuando ocurre algo así, el público se pone a buscar información de forma inmediata. Pero precisamente en esos primeros momentos es muy fácil que alguna........

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